Aunque genéricamente hablamos del retrato como si se tratase invariablemente de la fotografía del rostro de una persona, su esencia va mucho más lejos. Un retrato implica la participación de muchos elementos y la perfecta armonía de todos ellos. Desde el equipo elegido hasta la complicidad del modelo -profesional u ocasional-, debemos tener en cuenta que todos los detalles son esenciales y que el fallo de uno solo puede echar por tierra el resultado final. Si hay una imagen que transmita un sentimiento, esa es un retrato.
Berta López presenta en esta ocasión una serie de retratos desarrollados en uno de sus viajes. Un recorrido que nos transporta a las miradas, los gestos, la dulzura y la dureza. |